El proceso del aceite de oliva

El proceso del aceite de oliva

El secreto para obtener un aceite de oliva de excelente calidad comienza desde la cosecha: es importante la selección de los frutos en el momento justo de maduración. Los frutos estarán maduros aproximadamente a fines de abril, debido a la latitud de nuestros campos, que están ubicados en el partido de Villarino, al sur de la provincia de Buenos Aires.

Aunque hay formas de cosecha mecanizadas, en Sabor Pampeano recolectamos los olivos de manera artesanal, con cosechadores que trabajan en cada planta individualmente. Los frutos y algunas hojas adosadas se disponen en cajones que se trasladan desde las plantaciones hasta nuestra fábrica.

Al llegar, es importante que el fruto se procese de manera inmediata para mantener las propiedades nutricionales y organolépticas. Ya en la fábrica, el circuito de elaboración comienza volcando los cajones en una lavadora, donde se lavan las aceitunas y se quitan las hojas. Luego, por un sinfín se elevan y van cayendo al molino en donde se muele la fruta.

A continuación pasa a las amasadoras donde se unen las gotas de aceite, incrementando la viscosidad. Por fuerza centrífuga separa el aceite del agua y del orujo (como se llama al hollejo o piel después de exprimida o prensada la fruta).

El aceite se deja decantar varios días antes de pasarlo a la bodega, donde permanece en tanques de acero inoxidable y se termina el tiempo de decantación. Por último, antes de envasarlo se filtra, quedando listo para fraccionar y consumir.

Debido a su alta calidad, el aceite de oliva Sabor Pampeano ha ganado premios nacionales e internacionales.