Receta de crumble de arándanos

Proceso del aceite de oliva y premios a la calidad

Compartimos una deliciosa receta del clásico crumble de arándanos, para cocinar y disfrutar en casa.

Para la base:

  • 250 gr. de harina 0000
  • 100 gr. de azúcar Impalpable
  • 1 huevo
  • 150 gr. de manteca pomada
  • 30 gr. de almendra en polvo

Para el relleno:

  • 40 gr. de harina 0000
  • 100 gr. de azúcar Impalpable
  • 1 huevo
  • 100 gr. de Confitura de arándanos Sabor Pampeano
  • 100 gr. de almendra en polvo
  • 250-300 gr. de arándanos al natural Sabor Pampeano

Para el crumble:

  • 50 gr. de manteca
  • 70 gr. de azúcar
  • 70 gr. de harina 0000
  • 50 gr. de almendras molidas
  • Una pizca de sal

Preparación:

Primero empezamos con la base, mezclamos la manteca, el azúcar, la almendra y el huevo. A continuación añadimos la harina.
Extendemos la masa entre dos papeles de horno con la ayuda de un rodillo. Debe tener un grosor de poco menos de un dedo. Guardar la masa en el congelador durante 30 minutos, o durante 3h en la heladera.

Mientras tanto preparamos el relleno mezclando la confitura de arándanos, el azúcar, el huevo, aceite y almendra en polvo. A continuación añadimos la harina, y reservamos.

También preparamos el crumble, en un bol mezclamos todos los ingredientes y los desmigajamos, debe quedar como una especie de “tierra”. Si por el contrario, queda un poco pegado, le podemos añadir más azúcar o harina.

Ahora llega el momento de armar la tarta antes de hornearla.
Primero de todo enmantecamos el molde que vayamos a utilizar (éste puede ser de cualquier forma, redondo, cuadrado.)
A continuación retiramos la base que teníamos en el congelador, y la colocamos encima del molde de manera que cubra todas la paredes. Es muy importante que este paso lo hagamos sobre una superficie que esté bastante fría, porque la masa es bastante frágil y se rompe/ablanda fácilmente cuando pierde frío.

Luego colocamos el relleno, no más que el grosor de un dedo. Esparcimos los arándanos al natural por encima, y finalmente cubrimos con el crumble.

Horneamos a 170º durante unos 30 minutos, o hasta que veamos que los bordes del crumble empiezan a estar doraditos. Si hacemos mini crumbles, el tiempo de horneado será menor. Como los tiempos de horneado dependen mucho del horno, recomiendo ir revisando continuamente hasta que creas que ya está.

El crumble es mejor si se consume tibio. Por tanto, solo tendremos que esperar a que se enfríe un poco y ¡Ya podemos comer!